Contener el Llanto nos invita a detenernos en la alegría, la melancolía de ser y de la existencia.   La sal está en el socavón y por tanto puede relacionarse con el vientre y la muerte; pero la sal también está en la pila extraída del mar, en el aire y la luz, de allí́ que lo interpreto como una forma de encontrarse con la salida, con una visión diurna de la vida. Deriva que lleva a mis esculturas a estar acompañadas de esa doble relación, son como lagrimas que brotan de tristeza y de felicidad.