Declaración de artista

 

Gestación, femineidad y llanto se revelan constantemente en mi trabajo. Las obras que propongo critican el sometimiento de la mujer, y al mismo tiempo invitan a su liberación. En este sentido, la sal es el material que me ha permitido reflexionar sobre la temática de lo femenino, por ser igual de paradójica, un mineral que en la cultura colombiana presenta fuertes vínculos, aparentemente opuestos, con la mala suerte y la purificación. La sal está en el socavón y por tanto puede relacionarse bien con el vientre o con la muerte; pero la sal también está en la pila extraída del mar, en el aire y la luz, de allí que lo interprete como una forma de encontrarse con la salida, con una visión diurna de la vida.